- Es necesario contar con un plan de manejo en el cual, las reglas y funciones de todas las partes estén claramente establecidas.
- Los proyectos de base comunal son más exitosos a lo largo del tiempo. Entre más fuerzas comunitarias participen, es más fácil la consolidación de los proyectos.
- Para establecer relaciones exitosas se reconocen tres puntos de partida general o principios indispensables:
- Confianza mutua entre los involucrados.
- Lealtad hacia los compromisos asumidos.
- Compromiso auténtico con la gestión participativa.
- Todo proyecto de conservación debe guardar un equilibrio entre auto-sostenibilidad, aportes a la comunidad y demás actores claves. Esto da credibilidad a los procesos.
- Las prácticas de manejo compartido efectivamente son una alternativa de combate a la pobreza, al facilitar que los beneficios y oportunidades económicas lleguen y se queden directamente en los sectores más pobres. Sin embargo, por encima de cualquier interés económico, social o de desarrollo, está la protección del recurso biológico. No sólo hay que conservar sino mejorar el recurso.Debe buscarse un equilibrio, poniendo atención a lo que es mejor para la comunidad y para el área protegida.
- Los actores que se benefician indirecta y directamente de los recursos manejados y manejables, deben ser involucrados con responsabilidades y recursos. Hacer el debido uso racional de los recursos que tiene cada actor clave es indispensable para disminuir costos.
- Presentar el manejo compartido como un mecanismo para compartir el acceso o control de un recurso vital para el desarrollo o interés de la comunidad favorece la ampliación en la participación local.
- En los temas de control y vigilancia se debe hacer un compromiso explícito de las partes, compartiendo responsabilidades y recursos.
- La investigación científica es la base en la toma de decisiones de manejo, en toda área silvestre protegida. Los convenios de investigación con universidades son muy importantes para generar información relevante y deben responder a las necesidades de investigación de las áreas protegidas. En la medida de lo posible, se debería tratar que estas entidades sean parte de los acuerdos y procesos del manejo compartido como tal.
- Los involucrados en el manejo compartido deben asumir una práctica permanente de investigación y de reconocimiento del conocimiento local.
- La educación ambiental debe ser un eje transversal en todos los proyectos que se ejecuten y debe cubrir a todas las comunidades vinculadas con el área silvestre protegida. Este es un mecanismo para fortalecer conciencia y compromiso. Con la concientización de la comunidad y los usuarios de las áreas, se facilita el proceso de manejo compartido, ya que cada cual asume sus deberes y derechos de manera responsable.
- La gestión institucional debe buscar alternativas que mejoren la educación de grupos organizados relacionados al manejo compartido.
- Con la capacitación y participación de jóvenes y niños, se multiplican los aliados y se forman nuevos líderes.
- El voluntariado debidamente planificado y bien dirigido ayuda mucho a suplir el requerimiento de mano de obra en las áreas protegidas.Los procesos de manejo compartido son más atractivos para el voluntariado, por lo que es un beneficio más.
- Es importante mantener activo y motivado al conjunto de actores claves (no sólo a los miembros del comité) durante todo el proceso de consolidación de las áreas protegidas, por lo que es 36 importante organizar eventos de manera sistemática y permanente.
- La confianza que muestren los funcionarios del MINAE hacia los procesos, da fortaleza y confianza a las comunidades, haciéndolas sentir que pueden participar y hacer bien el trabajo. Este es un elemento altamente motivador.
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