- El manejo compartido es una oportunidad para ejercer el derecho por parte de los sectores civiles de participar en el manejo de un área protegida. Comunidad y Estado pueden trabajar exitosamente. El Estado es el ente facilitador y articulador en el desarrollo de iniciativas de conservación.
- Las políticas del SINAC y MINAE establecen claramente la participación de las comunidades en la administración y consolidación de las áreas protegidas. Pero se debe trabajar para eliminar la rigidez del sistema político nacional, el cual, en muchos casos dificulta la implementación de iniciativas de manejo compartido. Además, es necesario avanzar en crear los mecanismos para incentivar, implementar y consolidar esa participación.
- El manejo compartido tiene dos pilares críticos:
- El marco legal.
- El fortalecimiento de la organización comunal.
Ambas partes son débiles aún en el sistema, por lo que hay que trabajar más para fortalecerlos.
- Es necesario que el Estado reconozca la práctica de manejo compartido, y que la institucionalice, para así poder a acceder a incentivos, compromisos y beneficios de las partes involucradas.
- Los actores del manejo compartido deben ser parte de la toma de decisiones en la definición de políticas.
- Se aprende que en la colaboración conjunta, las partes involucradas deben acceder.
- Los marcos políticos y legales que se establezcan deben ser flexibles de tal forma que permitan definir soluciones conjuntas.
- En caso de áreas protegidas cercanas que tengan metas similares, se debe buscar el trabajo conjunto y ampliar el manejo compartido más allá del área protegida. Por ejemplo, en el caso de la REGAMA con sus dos zonas y del PN Cahuita las cuales dependen del turismo, se debe establecer una estrategia integral de aprovechamiento.
- El esfuerzo debe ser mancomunado; ambas partes involucradas en el manejo compartido del área (MINAE- Sectores de la sociedad civil) deben estar conscientes de que si uno falla el proceso no dará los frutos esperados.
|