Hace cerca de una década un grupo de ambiciosos empresarios, unos costarricenses, otros extranjeros residentes pero con sangre ya casi tica, encontraron eco en el Instituto Costarricense de Turismo, para empezar con lo que a la fecha se traduce en una reciente historia llena de caídas, pero también de mucha valentía y más importante aún de muchos triunfos, los cuales suman 99, pero que sin lugar a dudas pronto serán muchísimos más.

Y es que esa es la cantidad de empresas que hoy pueden lucir orgullosamente en sus recepciones el Certificado para Sostenibilidad Turística. Es un grupo muy selecto y esto ocurre principalmente porque han sido los primeros, más que todo por un ideal y por un transfondo filosófico, en asumir el enorme reto que significa demostrarle al país, que de una manera responsable pueden tener negocios exitosos y rentables, a la vez que se preocupan por dejar los recursos naturales al menos en las mismas condiciones en las que ellos los recibieron.
Estas personas que hace unos 10 años podían verse como un grupo “sui géneris”, hoy son líderes en sostenibilidad turística, líderes en demostrar que es posible heredar a nuestros hijos más de lo que recibimos y eliminar la pobreza mental que limita tomar este tipo de riesgos, muchas veces a costa de sacrificar el beneficio económico por la simple satisfacción de decir: “vendo un producto turístico que no degrada nuestro ambiente sino que más bien se preocupa de mantenerlo y preservarlo para futuras generaciones”.
Un tipo de altruismo extraño, si bien es cierto, pero de grandes satisfacciones personales y empresariales.
El futuro turístico de Costa Rica, será totalmente sostenible, o no será. Las exigencias de los turistas cada vez más informados y demandantes de productos turísticos que respeten el ambiente y que no comprometan a las generaciones futuras, aunado a las demandas de los tour operadores internacionales que exigen cada vez más que Costa Rica se mantenga como el destino ecoturístico y de desarrollo sostenible que ha sido en los últimos años, son razones de peso para no escatimar en los esfuerzos que se hacen en pro de la sostenibilidad turística.
Estas 99 empresas que hoy son CST, tuvieron la paciencia necesaria para que a pesar de las adversidades propias de un proceso tan complicado, no desfalleciera su objetivo de fondo, el cual los hace levantarse cada día con el compromiso pleno de brindar al turista, un producto sostenible.

Estrategia Nacional de Cambio Climático
Costa Rica debe verse como un país en camino hacia alcanzar la sostenibilidad turística en todos sus ámbitos, el económico, el social y el ambiental, con empresas preocupadas por desarrollarse en estas áreas, con esfuerzos importantes por alcanzar el ser neutro en las emisiones de dióxido de carbono y otros gases de efectos invernadero, siendo consecuentes con la Estrategia Nacional de Cambio Climático y con la Iniciativa de Paz con la Naturaleza, anunciada por el Presidente de la República en diciembre de 2006.
Estas empresas han hecho muy bien una buena parte de lo que les compete, pero les queda por delante la ejecución de un trabajo tan duro o más que el primero, el cual es ser sostenibles a pesar de que el turismo masivo apunte hacia otro tipo de servicios, convencidos de que ese turista, el preocupado por valorar nuestros esfuerzos de sostenibilidad, es el tipo de turista que más conviene al país.
A pesar de ello, nuestro compromiso es con nosotros mismos, al fin y al cabo lo que estamos cuidando y a lo que queremos darle sostenibilidad es a nuestro país, este pequeño y bendito pedacito de tierra en el que vivimos, y que por demás está decirlo, es el único, porque por más poderoso que alguien sea en este mundo, no puede presumir de haber nacido en dos países (Vargas, Gonzalo, 7 de octubre de 2008).
Felicidades a las empresas que han emprendido este reto, cuenten con nuestro brazo para acompañarles en todos sus esfuerzos, porque no dudamos que en el camino habrán dudas, pero las dudas pasan y el sentimiento que les impulsa a cuidar nuestro planeta, nuestro país, nuestro producto turístico, prevalecerán por sobre todo.