Por Pedro Grifol
Un lugar en el mundo, pionero en turismo sostenible, donde se disfruta de la naturaleza sin ingredientes artificiales.
En su cuarto y último viaje -corría el año 1502-, Colón sólo estuvo 15 días en Costa Rica, más o menos el mismo tiempo que permanecen los turistas hoy día en sus vacaciones; pero el impacto de su llegada se dejaría notar durante siglos.

La Paz
Varias expediciones fracasaron en el empeño de colonizar la nueva tierra "descubierta", Veinte años tardaron aquellos aguerridos españoles de antaño en obtener resultados positivos para La Corona; y no fue hasta 1522, que el capitán Gil González Dávila logró establecer una colonia permanente -más o menos estable-, regresando a España con sus tropas bien diezmadas pero con un cargamento de oro, vanagloriándose además de que había convertido a miles de indígenas al catolicismo y definiendo el nuevo territorio colonial como "la costa rica".
La verdad es que "la costa rica" no era tan rica...ni en oro ni en minerales preciosos.¡Pero si era rica!... Era rica en lo mismo que aún hoy permanece intacto (o casi): en lo más natural, en su exuberante paisaje, en el exotismo de su fauna y flora, en el carácter abierto de sus gentes y en su orgullo para conservar la biodiversidad (aunque la palabra no estuviera de moda en aquellos tiempos).
Hoy, dependiendo del lugar que se pise por primera vez tierra costarricense, así veremos un paisaje diferente; si aterrizamos en las Tierras Bajas del Norte, puede que creamos estar en Suiza... Paisajes con las mismas praderas de vívida hierba verde, las mismas vacas frisonas, de capa a manchas blancas y negras, y las mismas casas con tejados a dos aguas; y puede que... también tengan el mismo nivel de vida; algunos se atreven a calificarla como "la Suiza de Centroamérica".Un país donde "su petróleo" es la naturaleza, que no tiene ejército y que cuenta con un gobierno estable.
ha convertido en la expresión de salutación que recorre el país y que está en boca y ánimo de todos los ticos y ticas, pues así es como los costarricenses se llaman cariñosamente así mismos, por aquello de usar con excesiva frecuencia el diminutivo en el habla común:"Regáleme ahoritica un café chiquitico".
Bosques lluviosos y playas de postal
Ya sabemos que el trópico tiene playas de postal; y las de Costa Rica vienen a engrosar el catálogo de las excelencias para turistas que quieran la clásica foto de la palmera con las hojas acariciando el remanso de las olas.

Parque Nacional Manuel Antonio
El Parque Nacional Manuel Antonio, en la Costa Central del Pacífico, reúne algunas de estas playas porque protege dos playas catalogadas entre las más atractivas del mundo, donde un curioso atolón las une a tierra firme, y es un buen ejemplo del combinado turístico playa-pesca-selva.
El típico lugar donde un bosque tupido crece en primera línea de mar y sólo los monos carablanca, que saltando de árbol enárbol interrumpen el sonar de las olas del mar, y -a veces- también nuestra siesta, ya que si nos descuidamos... ¡se pueden poner hasta nuestras gafas de sol!. Salpicando la selva, varios flamantes hoteles ofrecen sus cuidadas instalaciones y su peculiar "gastronomía fusión".
El P.N. Manuel Antonio tiene senderos "urbanizados" por los que transitan, además de los visitantes y de nuestros amigos los monos, toda clase de animales de la fauna arborícola de los caminos de a pié:ranas coloridas y ranas transparentes; lagartijas, lagartos, iguanas y basiliscos, ese saurio con dentada cresta que es capaz de andar sobre las aguas, habilidad por la que se le conoce también con el acertado apodo de "Jesucristo".
Después de nuestra estancia al borde del mar, si queremos descubrir más impactantes paisajes de Costa Rica, no dejemos pasar la oportunidad de visitar otro ambiente natural en el interior del país: La Reserva Biológica del Bosque Nuboso de Monteverde. Un hermoso paraje fundado para la conservación de la biodiversidad en los años 50, y que es el destino favorito de los observadores de aves, particularmente para aquellos que buscan ver al resplandeciente quetzal.
Volcanoes y Manglares
Podemos seguir comparando paisajes y potenciar que nuestro corazón se acelere, si nos asomamos a alguno de los volcanes que Costa Rica tiene en activo.
Desde Alajuela, donde se encuentra también el aeropuerto internacional del país, una empinada carretera que atraviesa extensos cafetales nos conduce hasta un cerro desde donde podemos acceder al mirador del cráter del volcán Poás, uno de los más grandes y espectaculares del mundo.

Volcan Arenal
Pero si se quiere sentir intensamente la magia de la madre naturaleza, nada como el Volcán Arenal. El pintoresco pueblo de La Fortuna será base de operaciones para la excursión, desde allí
iniciaremos la caminata, siempre a temperatura entre 21º y 25º C. (aunque truene). Después del fuego, vamos a los sinuosos manglares costeros, a navegar por los canales y lagunas, a la zona caribeña de Tortuguero, donde en sus playas desovan las tortugas gigantes todos los años entre los meses de julio y octubre ambiente.
Allí podemos ver con facilidad a ese batracio diminuto de color rojo y con las ancas azules, conocido como la rana blue jeans;aunque no hay que dejarse engañar por su tamaño porque es una rana venenosa, o sea que: no tocar.
Otro de los lugares míticos de Costa Rica es El Parque Nacional Corcovado, que constituye el último gran reducto tropical húmedo de la vertiente pacífica de la América Central. En fin, trate de realizar su personal aventura...¡ hay material!.Y al caer el sol, relájese... porque lo mejor que se puede hacer a esa hora es contemplar el crepúsculo desde el mirador del Lodge Casa Corcovado, degustando una "margarita" en el Sunset Bar, mientras la Isla del Caño recorta su silueta en el horizonte.
** Cortesía del Periodico Cinco Días